CAPITULO V:
Todo trascurrió igual, Lucas seguía enviándome saludes, recados, las miradas se entrelazaban mucho y Alexa y yo sin darnos cuenta nos habíamos vuelto las mejores amigas, nos compartíamos todo y pues con las demás que conocí aquel día en la biblioteca seguí teniendo contacto, nos hablábamos mucho pero el vínculo tan fuerte que tuve con Lucas y Alexa no se puede superar a ningún otro, con Rachel seguí charlando pero no con mucha frecuencia, Matt el súper amigo de Alex se volvió también amigo mío y por medio de él es que Mi Lucas enviaba los recados, cada que Matt se acercaba a mí con un mensaje del mi corazón sentía algo inexplicable, era un lazo tan fuerte que nunca antes me había pasado.
En el bosque cada una tenía su árbol específico para hablar con el niño que nos tenía como loquitas a las dos, solo que Lucas sabía que yo estaba enamorada del pero Mat, Matt no sabía que a Alex le gustaba el, simplemente yo y ella sabíamos, pero en realidad había alguien más, Mi Lucas lo sabía y no aguanto más y se lo pregunto a Alex un día en el que yo no estaba, Alex no se lo negó y Luquitas le sugirió contárselo a Matt, Alex me pareció una completa idiotaaa!! Al haberle hecho caso a los consejitos macabros de Mi Lucas, pero bueno todo siguió igual entre Lucas y yo pero entre Matt y Alex todo cambio dio un giro de 360º nada era igual y mi amiga estaba muy deprimida, me daba mucha nostalgia verla así pero nada podía hacer porque Matt fue perdiendo poco a poco la confianza que me tenía la verdad no sé porque pero bueno.
Paso algo demasiado extraño entre Alex y yo, simplemente nos fuimos alejando y me fui uniendo al combito de la Biblioteca, a 5 chicas que nunca me imaginé que iba llegar a querer tanto, me fui encariñando y mi vida social cambio, los fines de semana que teníamos libre nos íbamos a dar una vuelta con Lucas a la ciudad de Riverton, comíamos helado, veíamos películas y lo que más me entusiasmaba era pasar toda la plaza con los dedos entrelazados con los de Lucas, mientras el me acariciaba la mano con su dedito, me sentía la persona más especial del mundo, mi vida era esplendida.
Pasaron semanas sin tener casi contacto con Alexa, Lucas y yo paseamos entre las sombras y fuimos avanzando con cuidado por uno de los lados hacia Eternidad, hasta que acabamos mezclándonos con los demás estudiantes sin ser observados. A los dos se nos daba bastante bien lo de andar con sigilo.
- se me ha ocurrido que podría ser un buen lugar donde pasar el rato juntos. Lejos de Eternidad ¿Qué te parece?
- se me ha ocurrido que podría ser un buen lugar donde pasar el rato juntos. Lejos de Eternidad ¿Qué te parece?
Dada la conversación que habíamos mantenido en el cenador, la sorpresa no debería haberme dejado tan patidifusa, pero lo hizo, y fue una sensación aterradora a la vez que, en cierto modo, maravillosa.
- Sí. Es decir, que me encanta la idea
- A mí también.
Después de eso, los dos seguimos callados. Deseaba que me diera la mano, aunque yo no me sintiera lo demasiado lanzada para cogerle la suya.
- ¿Te gustan las películas?- me atreví a preguntarle, a Lucas se le ilumino la mirada.
- Me encantan las Pelis, las antiguas, las de ahora, todas. Le sonreí aliviada. Tal vez era cierto que todo iba a salir bien.
Normalmente sería imposible despegar de delante del espejo a una chica que ha de prepararse para su primera cita, pero cuando llego la noche del viernes, la de la escapada a Riverton, Patrice estaba tan ocupada tratando de hacerme ver bien incapaz de encontrar lo que estuviera buscando, ya fueran imperfecciones o belleza.
- Estas muy guapa- dijo con destreza. Patrice me sonrió
Ya la consideraba como una amiga. Patrice me había prestado una faldita suave color rosa acaramelada para mi cita como si fuera el mayor de los favores que alguien había hecho por mí. Tal vez estaba en lo cierto gracias a esa mini faldita mi figura… vamos, me hacía ver más mostrona y elegante a como me veía con el uniforme de Eternidad.
Patrice se puso detrás de mí, deshizo las trenzas desiguales que había conseguido entretejer con muchos esfuerzos y pasó los dedos entre los mechones de pelo. Luego me recogió un poco de cabello con una pinza con piedras muy brillantes y unos cuantos mechones se soltaron y me cayeron sobre la cara. Desenfadado pero con estilo, como siempre había deseado llevarlo. Al ver la transformación en el espejo, pensé casi parecía que me hubieran arreglado el pelo por arte de magia.
- ¿Cómo lo has hecho?
- Ya aprenderás con el tiempo.- Patrice sonrió, mas satisfecha de su trabajo – tienes un color de cabello precioso ¿Sabes? Tienes que lucirlo más cuando te caiga sobre el jersey; mira que contraste con el color rosa, ¿lo ves?
Cuando aquel tono negro se había convertido en un <<color precioso>> de pelo? Le sonreí a mi reflejo pensando que, partiendo de que gracias al milagro que había hecho Patrice por mi Lucas y yo la íbamos a pasar muy bien.
- Perfecto – dijo Patrice y, no sé por qué, pero supe que fue sincero.
No por eso el cumplido dejaba de ser impersonal. Estaba convencida que el concepto de perfección significaba más para ella que para mí, pero Patrice no lo habría hecho si no pensara de verdad.
Cohibida y encantada, me quede mirando mi reflejo en el espejo. Si Patrice encontraba verme guapa, entonces tal vez Lucas también lo haría.
- ¡Estas estupenda! – exclamo Lucas al verme.
Lo salude con una sonrisa tímida, intentando no perder el contacto visual mientras nos habríamos paso entre los alumnos que iban apretujándose en el autobús que nos llevaría a la ciudad.
- De lujo – dijo Sophia, se hecho a reír dejándose caer sobre el asiento libre que había a mi lado, me dio un codazo amistoso -. No te preocupes, solo le estoy calentando el asiento a Lucas.
- Gracias.
Si no hubiera sido por Sophia, no podría haberme sentado con Lucas. Sophia cedió el asiento y se arrodillo en el asiento de delante y se volvió hacia nosotros con la intención de hablarnos en el camino.
Lucas y yo no estuvimos solos hasta que nos encontramos paseando por la calle principal de Riverton, a una sola manzana del cine. Ambos nos sorprendimos mucho cuando vimos lo que habían anunciado en la marquesina.
- Eclipse – leyó -. Con Edward Cullen y Bella Swan.
- Cuando Lucas me miro aburrido, añadí -. Tú tienes tus preferencias y yo las mías.
Escogimos los puestos que quedaban arriba, donde era imposible que alguien nos viera. Lucas y yo nos sentamos muy juntos, con el cuerpo inclinado hacia el otro, de modo que nuestras rodillas y hombros se rozaban.
- Nunca había hecho esto – dijo.
- ¿nunca habías ido a un cine?
- No me refiero a eso -. A pesar de su agresividad innata, a veces podía parecer tímido; aunque eso solo ocurría cuando hablaba conmigo -. Nunca había llegado a…salir con una chica.
- ¿también es tu primera cita?
- Cita no nunca me sonroje de la vergüenza.
En ese momento las luces del cine empezaron a bajar de intensidad, y menos mal, porque o si no hubiera terminado diciendo alguna tontería en vez de disfrutar del momento.
Le di un codazo y varias palomitas saltaron de la bolsa. Estaba disfrutando de la película, pero aún más de estar tan cerca de Lucas.
Era increíble lo mucho que podíamos decirnos sin abrir la boca, solo necesitábamos una divertida mirada de soslayo y el modo natural nuestras manos se rozaron y el entrelazo sus dedos con los míos. Me acaricio la palma de la mano con su pulgar, dibujando circulitos, y eso solo ya fue suficiente para que se me desbocara el corazón.
Realmente Lucas quería alejarse de los vigilantes de Eternidad así que paseamos por la pequeña calle principal de Riverton, donde daba la impresión de que no había una tienda o restaurante que no estuviera tomado por los refugiados de la Academia Eternidad. Lucas y yo pasamos por delante en silencio, buscando lo que realmente nos apetecía: un lugar donde estar solos. La idea de que Lucas quisiera un poco de intimidad para ambos me emociono en intimido a la vez. La noche refrescaba y las hojas otoñales no dejaban de susurrar mientras paseábamos por la acera, lanzándonos miradas disimuladas sin apenas intercambiar una palabra.
Por fin al pasar la estación de bus, al final de la calle principal, en la esquina encontramos una anticuada pizzería donde obviamente ningún estudiante de Eternidad se entraría, parecía de los años 1960.
Nos sentamos uno en frente del otro en una mesa con un mantel a cuadros rojos y blancos. Sonaba una canción del Grupo Niche.
- Así que Edward Cullen… -. Dijo Lucas, -. Es tu tipo ideal ¿no?
- Mi. Perdón Lucas, yo diría que es el rey de los tipos ideales, estoy chiflada por el desde que leí el libro y lo vi por primera vez en la peli de Crepúsculo.
- La mayoría de las chicas del instituto se pirrarían por él.
- Tal vez…no se…que te parece….si…. -. Tatareo Lucas
- ¿Qué? ¿Qué me parecería que?
- Si….nos fuéramos a un lugar más….tranquilo….mmm
- ¿ya estamos en uno no?
- Sí, pero yo me refiero donde estemos más solos!
- Humm la verdad no te entiendo nadita… -. Me puse muy nerviosa al pensar que él quería estar…bueno ya sabes…tener…estar conmigo a solas en una habitación, se me corto la respiración no sabía que responder si se trataba de eso…una parte de mí no lo dudaría porque la verdad lo amo y me gustaría entregarme a él en cuerpo y alma para demostrarle mi amor pero la otra parte decía ni riesgos!
- Mira mi Danna, yo a ti te amo, eres la niña perfecta, me gustaría pasar el resto de mis días junto a ti, ninguna chica me había logrado despertar esto; ya sabes no solo estar juntos por el alma, estar juntos cuerpo con cuerpo, entregarnos el uno al otro el amor tan grande que nos tenemos.
- Mira Lucas tu sabes que yo a ti también te amo y que nunca antes había sentido lo que siento ahora por ti, pero la verdad no me siento preparada además no nos conocemos bien dame tiempo ¿sí?
- Pero es que yo quiero estar contigo, no temas, no dolerá, no te lastimare, seré muy suave además también sería mi primera vez, nunca lo he hecho con nadie y me gustaría que esa primera vez fuera contigo.
- Yo lo sé, yo sé que tu no me lastimarías pero no se es muy confuso para mí, tu sabes que yo si lo haría porque yo quiero demostrarte cuanto te amo
- Entonces? Porque lo dudas?
- Porque solo dame tiempo para pensar si?
- Está bien yo te espero todo lo que sea necesario…si quieres ya dímelo, si no quieres dímelo
- Yo si quiero, pero a la vez no! No se estoy muy confundida y sorprendida; me levante de la butaca y le solté la mano
- Pero? Mi nena no te vayas! Quédate aquí conmigo
- No! Quiero estar sola, pensar muy bien las cosas para no cometer una brutalidad si? Te amo eso no lo dudes…
- Si yo lo sé, está bien vete pero antes dame un beso
Me puse en puntillas y le di un suave beso en la mejilla y le acaricie el rostro, no pude aguantar y se brotaron las lágrimas, le murmure en el oído: -. Nos vemos luego si?
Seco mis lágrimas con sus manos calidad y me abrazo tan fuerte que ya casi podía respirar con tanto dolor que tenía no pude negarle el abrazo.
Me solté y me fui caminando sola por la calle; -. Danna! Danna! La Amooo…
Seguí mi camino no pude mirar atrás, empezó a brisar y el brillo de la lluvia sobre las flores era totalmente hermoso, con mi piel descubierta fría y desolada la lluvia se amañaba y la verdad no me intereso como estaba mi cabello, sentía que todos me miraban pues la lluvia confundía las lágrimas aunque el maquillaje con que tanto se pulió Patrice se volvió una mierda pero ni eso me importo solo pensaba en lo que me había dicho Lucas, era algo estúpido pero tuve el impulso para salir corriendo hacia el abrazarlo y nunca dejarlo decirle si quiero estar contigo, pero sabía que sería algo precipitado y poco maduro.
Seguí mi camino no pude mirar atrás, empezó a brisar y el brillo de la lluvia sobre las flores era totalmente hermoso, con mi piel descubierta fría y desolada la lluvia se amañaba y la verdad no me intereso como estaba mi cabello, sentía que todos me miraban pues la lluvia confundía las lágrimas aunque el maquillaje con que tanto se pulió Patrice se volvió una mierda pero ni eso me importo solo pensaba en lo que me había dicho Lucas, era algo estúpido pero tuve el impulso para salir corriendo hacia el abrazarlo y nunca dejarlo decirle si quiero estar contigo, pero sabía que sería algo precipitado y poco maduro.
Sabia en el fondo que lo necesitaba más que a nadie en el mundo pero al igual no lo conocía a fondo, no habíamos compartido tanto tiempo juntos para tomar un paso más; sin pensarlo ya estaba a unos cuantos pasos de la Academia, a tropezones subí los escalones de piedra y abrí la puerta principal para dirigirme a mi dormitorio, no sabía si contárselo a alguien tal vez a Alex o Patrice mi compañera de cuarto en la cual confiaba o mi compañera de secretos tal vez pero no sabía que hacer solo pensaba en refugiarme en alguien o algo antes de explotar de los nervios y de la confusión, antes de mirar hacia el frente alguien me detuvo y pozo sus manos sobre mis hombros, levante el rostro leve y vi que era Thony que sin dejarme si quiera saludar me puso su dedo sobre mis mejilla y dijo: -. Que ha pasado? Me limpio con sus suaves manos las lágrimas y el maquillaje corrido, solo le sonreí y le dije: -. Estoy algo confundida es todo! Perdóname pero no parece solo eso dijo con preocupación. Mira Thony en este momento solo quiero estar sola y pensar muy bien las cosas, discúlpame si te herí pero es que quiero un poco de intimidad de todos modos gracias por tu apoyo, bese su mejilla y lo abrace con fuerza, me devolvió el abrazo y se recostó en mi hombro; lo solté y sin mirar atrás sentía sus ojos observarme hasta que me perdí entre los demás alumnos, abrí cuidadosamente la puerta de mi dormitorio para no despertar a Patrice que creí ya dormía, pero me sorprendí al verla sentada en la cama mientras se peinaba con delicadeza su suave cabellera mientras sin volver a mirarme decía: ¿Dónde has estado?
Me limite a responderle con un abrazo y unas cuantas lagrimas que mojaron su hombro; -. Que ha pasado Danna? Cuéntame!
Pat ayúdame a decidirme en algo que me tiene la cabeza como un revuelto, necesito tener la certeza de que no me equivoque y que es lo correcto. -. Primero dime de que se trata y te ayudare ¿vale?
-. Ya sabes que Lucas y yo ya sabes! Estamos enamorados, y el….el me hizo una propuesta que lo dude pero que quería hacerlo pero a la vez no…lo deje allí tirado en la calle principal de Riverton lo deje allí tirado desolado y preocupado ¿Qué hago? -. Primero que todo me imagino que esa dichosa propuesta es que le des la supuesta “pruebita de amor” no? -. Si, él me dijo que quería entregarse completamente a mí, que él me amaba y que quería estar unido en cuerpo y alma, pero la verdad no sé qué hacer! -. Mira yo como tu amiga te aconsejo que estés segura de tus sentimientos hacia el antes de cometer un error dijo mientras me pasaba sus dedos delicados por mi pelo destrozado, -. Yo lo amo! De eso no cabe duda, estoy total y perdidamente enamorada del eso si no tengo dudas y si quiero entregarme en cuerpo y alma a él pero no lo sé hay algo que me frena. -. Mi pobre tontica pero tú no sabes si el verdaderamente te ama o si solo busca diversión es mejor que no cometas un error así del cual después te puedes arrepentir. -. Lo sé por eso te pido un consejo pero y si yo sí quiero? -. Ah ahí si es otra cosa tú quieres hazlo pero después no cargues con el arrepentimiento y no me vengas a llorar a mi si algo pasa ok?, -. Si tranquila ahora te dejo en paz
Pat ayúdame a decidirme en algo que me tiene la cabeza como un revuelto, necesito tener la certeza de que no me equivoque y que es lo correcto. -. Primero dime de que se trata y te ayudare ¿vale?
-. Ya sabes que Lucas y yo ya sabes! Estamos enamorados, y el….el me hizo una propuesta que lo dude pero que quería hacerlo pero a la vez no…lo deje allí tirado en la calle principal de Riverton lo deje allí tirado desolado y preocupado ¿Qué hago? -. Primero que todo me imagino que esa dichosa propuesta es que le des la supuesta “pruebita de amor” no? -. Si, él me dijo que quería entregarse completamente a mí, que él me amaba y que quería estar unido en cuerpo y alma, pero la verdad no sé qué hacer! -. Mira yo como tu amiga te aconsejo que estés segura de tus sentimientos hacia el antes de cometer un error dijo mientras me pasaba sus dedos delicados por mi pelo destrozado, -. Yo lo amo! De eso no cabe duda, estoy total y perdidamente enamorada del eso si no tengo dudas y si quiero entregarme en cuerpo y alma a él pero no lo sé hay algo que me frena. -. Mi pobre tontica pero tú no sabes si el verdaderamente te ama o si solo busca diversión es mejor que no cometas un error así del cual después te puedes arrepentir. -. Lo sé por eso te pido un consejo pero y si yo sí quiero? -. Ah ahí si es otra cosa tú quieres hazlo pero después no cargues con el arrepentimiento y no me vengas a llorar a mi si algo pasa ok?, -. Si tranquila ahora te dejo en paz
Había algo en ella que me inspiraba confianza y a la vez algo de amistad sincera pero había algo que no me convencía del todo, pero bueno no lo dude dos veces y me decidí a decirle que sí! A Lucas, no podía perderlo nunca quería estar hasta la eternidad con él.
CAPITULO VI:
Lucas me agarro y me empujo contra la pared. Yo grite de la sorpresa y el me beso en los labios separados. Luego volvió a besarme con más vehemencia, y yo comencé a reaccionar. Me abrace a su cuello, el apretó su cuerpo contra el mío, desde nuestras rodillas hasta nuestras bocas, y yo respire su olor, el que me recordaba a los frondosos bosques que circulaban Eternidad.
<< Es mío – pensé – Mío >>
<< Es mío – pensé – Mío >>
Lucas se había quitado la camisa, jamás le había visto el cuerpo hasta entonces y el mero hecho de mirarlo, -. Pecho ancho, hombros esculturales, cintura musculosa – despertó mi deseo de tocarlo. Nos besamos frenéticamente, como si estuviéramos ávidos el uno del otro. Cogí su cara entre mis manos y su rodilla abrió paso lentamente entre las mías hasta que yo estuve montada a horcajadas sobre su muslo. Luego me puso una mano en la rabadilla, por debajo de la camisa. Sentí el roce de su piel en la mía, me mareo, pero me debilito.
- Cuanto te he añorado – me susurro en el cuello -. Dios, como te he añorado.
- Lucas, - no se me ocurrió nada más que decir salvo su nombre.
Volví a besarlo, más despacio esta vez, intensificando aún más el beso. Lucas me apretó contra si hasta que estuvimos prácticamente pegados y yo comencé a preguntarme hasta donde íbamos a llegar.
- Espera. – aparte la cara. Estaba resollando y me costaba mirarle directamente a los ojos -. Tenemos que frenar.
Lucas asistió cerrando los ojos con fuerza, se apartó de mi suficiente para que pudiera volver a respirar con normalidad, pero me cogió las manos apretándomelas.
- Esta guapísima.
- No inventes Mi Lucas estoy des peinadísima.
- Tienes que aprender a aceptar los piropos porque no pienso dejar de hacértelos -. Lucas se llevó una mano mía a la boca, note sus suaves labios en mis nudillos.
Me senté en el borde de la cama mientras me ponía de nuevo mi camisa y me subía los tirantes de mi sostén y Lucas se sentó a mi lado, apoyando la cabeza sobre mi hombro. Me abrazo por la cintura, mientras yo pasaba los dedos por su pelo despeinado.
Su voz quedo amortiguada por mi hombro cuando dijo:
- Ha habido momentos en que creía que no volvería a verte nunca más. A veces me decía que sería lo mejor para los dos, pero no podía aceptarlo.
- Nunca más creas eso. -. Lo bese en la mejilla -. Nunca.
Lucas suspiro al mirarme.
- Te amo.
- Yo también te amo.
Lucas me beso una vez más con mucha dulzura en los labios. Después me soltó, se levantó y no aguante y lo agarre lo bese con más vehemencia, Lucas apoyo su frente en la mía y me cogió la cara con las manos y se fue.
Volví a mi dormitorio feliz de lo que había pasado pero a la vez desilusionada de no poder haberle correspondido pero bueno todo estaba bien.
- Te he echado de menos – susurro Lucas enterrando la cara en mi pelo -. Todas las noches me acuesto pensando en ti, menos las noches que no puedo dormirme de lo mucho que te deseo.
- Lo sé -. Me abrí rápidamente el abrigo, le cogí las manos y se las metí por debajo de mi camisa, estremeciéndome -. Yo también.
Lucas se puso a acariciarme mi piel, rozándome la curva de los senos con las yemas de los dedos y entonces ya no pude esperar más. Me senté en el suelo metálico y lo atraje hacia mí. Mientras él se tumbaba a mi lado, me abrí la chaqueta con tanto ímpetu que casi me arranque los botones. El me miro sorprendido un instante, antes de abrirse el abrigo y colocarse sobre mí, protegiéndome, abrigándome.
Nuestros besos se tornaron mas enfebrecidos, casi desesperados. Lo que estaba sintiendo no se podía expresar en palabras. Mareada y extasiada, eche la cabeza hacia atrás. Las estrellas parecieron inclinarse y girar por encima del techo abierto. Hundí los dedos en el pelo de Lucas para poder mantenerlo pegado a mi mientras me hiciera sentirme de aquella forma.
<<El desea esto tanto como yo – pensé -. Lucas sabe cómo va a acabar esto, y no quiere parar>>
Lucas volvió a besarme la boca y los dos empezamos a respirar entrecortadamente, enloquecidos. Lucas me metió el muslo entre las piernas. Yo le cogí la cara entre las manos.
- Tu y yo… ¿Quieres que yo? ¿va a pasar?
- ¿El qué? – Lucas pareció volver a mí desde muy lejos -. Oh. Oh. No quería que…esta noche…
- Ni yo, pero siento que tú también lo deseas -. Lo bese; él estaba temblando, quizá de la excitación. Era exactamente irrefrenable y apremiante.
- ¿Estas segura?
- Esto lo cambia todo…para los dos…pero si…lo estoy ¿y tú?
- Del todo -. Cuando volvió a besarme, lo hizo con una intensidad distinta. Con resolución. Con apremio. Luego susurro con los labios en mi mejilla: -. ¿Ya has traído. Ya sabes…protección?
- ¿Protección?
- Ya sabes…yo no lo había hecho -. Bueno, yo no he traído condones. Porque soy…eso. Un idiota… -. Lucas se dio un cabezazo contra mi hombro -. No pensé que tu…que llegaríamos a esto. Tendría que haberlo previsto. Cada vez que te toco…
- Mira no me interesa si tenemos o no, yo no traje pero bueno me puedo tomar una pastilla mañana yo no quiero posponer este momento.
Lucas me miro tierno apartándonos ligeramente uno del otro. Mi piel desnuda noto por fin el frio y, un momento después, empecé a abotonarme la chaqueta con los dedos temblándome. Lucas me paso dulcemente un brazo por la espalda, pero, ahora, el abrazo nos resultó incómodo. Jamás había imaginado estar entre sus brazos bajo las estrellas y en ese momento comprendí que él no buscaba solo en mi diversión, donde fuera así hubiera seguido sin importarle la protección pero no fue así, se apartó y me cuido; nos besamos lento y suavemente hasta quedarnos dormidos uno encima del otro en los prados descubiertos.
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