CAPITULO III:
Al regresar al dormitorio cerré la puerta y a los pocos segundos alguien la estaba tocando -¿Patrice? Soy Courtney, era incluso igual de guapa que Patrice: cabello rizado que casi le llegaba a la cintura y esos carnosos se podría decir casi parecidos a los míos pero mucho más brillantes y pulidos. La misma falda que a mí me colgaba hasta las rodillas sin ninguna gracia, hacía que sus piernas parecieran kilométricas.
-Oh, tu habitación es mucho mejor que la mía. ¡Me encanta! Oye Patrice esta noche vamos a salir a los prados – dijo – A cenar. Podría decirse que en plan de picnic.
-No suena mal. ¿Qué te parece Danna?
Courtney la fulmino con la mirada. Por lo visto no se trataba de una invitación abierta.
-Lo siento, tengo que ir a cenar con mis padres –Me disculpe –de todos modos gracias por preguntar.
-¿todavía te gusta pasar el rato con papi y mami, es que te dan biberón?
-¡Courtney! –la reprendió Patrice, aunque estaba segura de que también le causo gracia.
-No suena mal. ¿Qué te parece Danna?
Courtney la fulmino con la mirada. Por lo visto no se trataba de una invitación abierta.
-Lo siento, tengo que ir a cenar con mis padres –Me disculpe –de todos modos gracias por preguntar.
-¿todavía te gusta pasar el rato con papi y mami, es que te dan biberón?
-¡Courtney! –la reprendió Patrice, aunque estaba segura de que también le causo gracia.
Salieron juntas y el frágil vinculo que pidiera haberse establecido entre Patrice y yo quedo truncado en un abrir y cerrar de ojos. Sus risas resonaron en el pasillo. Con las mejillas encendidas, abandonaron el dormitorio.
Me dirigí por el vestíbulo al dormitorio de mis padres, no me fijaba a quien había alrededor mío; cuando de pronto alguien me detuvo lo único que alcance a ver fue una delgada mano extendida enfrente mío, alce la mirada curiosa; una chica de cabello castaño oscuro ondulado, rostro delgado, nariz pulida y largas piernas; simplemente el prototipo de Eternidad; me miro y sonrió diciendo –Hola, me llamo Alexa; y tu cómo te llamas? –Danna, logre responder.
-Mucho gusto Danna eres nueva no? La hija de los profes nuevos?
-Sí, todos me preguntan lo mismo, pero la verdad soy algo penosa.
-Mucho gusto Danna eres nueva no? La hija de los profes nuevos?
-Sí, todos me preguntan lo mismo, pero la verdad soy algo penosa.
Tranquila, yo te ayudare a desenvolverte fácilmente en el Instituto; aunque la verdad no soy como Patrice ni Courtney
-Ah, ellas son…bueno….perfectas
-Que pena contigo Danna es porque todavía no las conoces, sígueme te presentare a algunas compañeras.
-Ah, ellas son…bueno….perfectas
-Que pena contigo Danna es porque todavía no las conoces, sígueme te presentare a algunas compañeras.
Me arrastro hasta la biblioteca allí se encontraban muchos chicos y chicas reunidos disfrutando de la luz de la luna y la comida. Entre temerosa como si me encontrara en una exhibición donde lo que se exhibe soy yo, sonriente me presento a: Sophia, Alice, Lauren, Taylor, Anne, Cassie por el lado de la chicas y los chicos: Maxxie, Jacob, Richard, Bobby, Mathew,Nikolas, Justin y no me podría olvidar de Lucas; él era simplemente El…Alexa no sabía que yo ya lo conocía pero al entrelazar nuestras manos y mirarnos fijamente como si fuera nuestra primera vez sentí una conexión increíble, una atracción magnética, sonreímos y Alexa burlona dijo: -Chicos ustedes ya se conocían? –Obvio No!, Alexa… -Si, Alex ya la conocía dijo Lucas irónico.
Alexa me dijo al oído –Matt me gusta y es el mejor amigo de Lucas, ya veo que estamos enlazadas por algo desde antes no? Respondí – A mí no me gusta Lucas –No? Se te nota en la mirada, no me embobes Danna yo lo se… No supe que responder solo decirle Si! Con la mirada…
Pasaron 4 semanas; el lazo entre Alex y yo era irrompible
Estuvimos sentadas en aquel bosque más tiempo del que pensamos, observábamos las hojas caer, sentíamos el aire colándose entre nuestro cabello, de un momento a otro la otro las lágrimas empezaron a brotar por nuestras mejillas, nos abrazábamos, tratando de calmarnos, teniendo en cuenta que solo nos teníamos la una a la otra para abrirnos de esa manera, entre las lágrimas observábamos a aquellos seres hermosos, aquellas personas que nos robaban el sueño, que nos cortaban la respiración, seres fríos pero por alguna razón atractivos y bruscamente masculinos, diferentes a cualquiera, que con tan solo simple mirada podría congelar tu ser, una mirada difícil de descifrar, tan penetrante que pareciera mirar tu alma, los dos tan diferentes pero a la vez tan iguales. De un momento a otro nuestra pequeña burbuja se vio interrumpida por el sonido de la vieja campana del reloj.
-Tenemos que ir a clase…-Dijimos con desanimo, nos miramos la una a la otra, nuestras miradas eran vacías, sin luz, sin vida, suspiramos.-Aunque no queramos…
Los patios y los corredores ya estaban vacíos, llegamos a pensar en irnos a su dormitorio pero sabíamos que no debíamos, no podíamos bajar las notas solo porque ellos nos pusieron mal, así que a regañadientes fuimos a clase…
Ya todos estaban organizados cuando entramos, así que todos voltearon a mirarnos, recibimos un regaño de parte de la maestra (Mi madre) y aunque poco nos importó fingimos atenderla.
La clase paso lenta, Historia no era exactamente una clase interesante, cada una se entretuvo como pudo y al terminar la clase sentimos alivio de que no se nos mezclaran los pensamientos entre quien conquisto América y quien nuestro Corazón, salimos del aula y miramos el bosque con añoranza, sabíamos que parte de nosotras estaba con aquel árbol especifico, sabíamos que era importante en nuestras vidas, el guardaba nuestros secretos, nuestros miedos, nuestros sueños, compartía nuestro todo!
De un momento a otro Lucas y Matt pasaron sonriendo a nuestro lado, las dos nos miramos y nos echamos a reír, ni siquiera sabíamos porque, pero reír era una buena manera de olvidarnos de las cosas.
Sonó de nuevo la chirriante campana del reloj. Eran las 3:00 pm ya podíamos irnos a nuestros dormitorios, me cambie a ropa informal y seguí en algo diferente.
CAPITULO IV:
Seguimos nuestros caminos, me sentía algo melancólica y ausente mientras caminaba silenciosa por los oscuros pasillos que conducían al lugar más tranquilo y frio del instituto “La Biblioteca” este sitio es aquel donde la gruñona y aburrida Bibliotecaria te miraba por encima de sus grandes anteojos mientras tu leías o te desahogabas; siempre escogía el 2do piso ya que allí existía la privacidad y la comodidad para sentirse completamente solo; reviví en silencio lagrimoso recordando cada uno de aquellos crueles momentos que viví y que difícilmente supere! Pensé ¿Qué hice para merecerlo? Solo existía una única razón que hacia albergar en mi alegría, aquel chico oscuro y misterioso que con miradas y palabras logro cambiar todo en mí, esa conexión inexplicable que nunca jamás había sentido en mi vida, aquel ser extraño que por alguna razón me hizo sentir querida aunque su querer fuera fingido lo creí como una idiota y mentiría si dijera que no siento absolutamente nada por él, las horas pasaron y pasaron y mi tristeza estremecía cada vez más en mí, tenía el consuelo de que podría salir corriendo al dormitorio de una personita que siempre estaba ahí para mi sin importar cual fuese mi estado de ánimo, si reía, ella reía conmigo, si lloraba, ella lloraba conmigo, era un ser perfecto para mí como si fuera una especie de doble o gemela perdida así suene algo estúpido, teníamos demasiado en común, nos habríamos sin temor a nada; la campana del reloj sonó, una parte de mi quería salir a abrazar a Mi Rarito y La otra parte no quería irse del silencio tranquilizante, del frio que recorría mi cuerpo, sentía algo inexplicable pero la amargada grito, a lo lejos escuche “¡señorita dispóngase para ir a su dormitorio antes de clase!” tuve algo de dificultad al levantarme pero quisiera o no lo tenía que hacer, me mire en mi espejo, limpie los rastros de tristeza que recorrían mis ruborizadas mejillas, me puse mi “Mascara”, baje, sonreí y seguí mi camino al dormitorio.
Mientras me dirigía hacia mi habitación con la mirada perdida sentí que alguien rozo sus cálidas palmas sobre mi cintura y apoyo su mandíbula sobre mi hombro; mi tiempo se detuvo, voltee leve mi rostro para ver quién era, me lleve una gran sorpresa al ver quien era, era el, era mi protector dije –Hola, que haces por estos pasillos? – sé que está prohibido pero por ti haría lo que fuera, me contesto con su voz cálida y reconfortante, mi mudo se arregló mi alma volvió, nos vinimos abrazados por toda la mazmorra, corrí hacia la puerta ansiosa por estar a solas con el evitando así que algún monjecillo lo regañara; toque, Patrice abrió la puerta sorprendida de ver la compañía mirando con curiosidad a Lucas, no hubo tiempo de explicaciones con solo sonreírle le dije todo, salió del cuarto diciendo incrédula: - tranquilos tendré todo lo que suele haber en un dormitorio, una cama cómoda y un escritorio, solo disfruten, eso sí sin hacer ruido ni daños; Lucas me miro y el comentario ensancho su sonrisa, lo mire tierna diciéndole así cuan ansiaba tenerlo a mi lado, Patrice se fue y Lucas y yo nos quedamos en la cama; agarre una botella de agua del refrigerador para darle, al entregársela rozamos leves nuestras manos, el silencio albergo en nosotros, solo nos mirábamos sin importarnos que ya era clase con mi padre y que habíamos faltado, nos acercamos juntando nuestras frentes respirándonos y mirándonos con deseo y ternura, quedamos pasmados, rozamos nuestros labios suavemente; sentí que mi corazón exploto como un volcán en erupción y segundos antes de que pasara algo más alguien toco la puerta diciendo: “¡Lucas, Danna salgan inmediatamente!” solo nos mirábamos asustados y confundidos, de repente dijo: - quédate aquí mi nena yo lo resuelvo, le respondí con la mirada ni loca lo iba a dejar solo, nos tranquilizamos y asistimos a la puerta, el monje Robins nos preguntó que hacíamos solos, porque habíamos faltado a clase, era una regla que nuca debería ser pasada por alto, nos hizo ir con él para la sanción y aunque no nos importó fingimos preocuparnos, por lo menos yo solo estaba pensando en todos los instantes que estuve junto a él, cada segundo que roce su piel, cada mirada que decía lo que sentíamos; de pronto el monjecillo Robins me llevo a rastras a mi dormitorio junto a Patrice, solo miraba hacia atrás viendo como su hermosa figura desvanecía por la niebla, llegue y sin pensarlo dos veces abracé a Patrice y le susurre al oído: “Soy feliz, con él mi mundo vale la pena” y Patrice confundida sin saber de quien se trataba o que me había sucedido; ella solo sonreía tratando de calmar a Robins para poder estar solas y que yo la sacara de sus dudas, “Prum” oí la puerta, Patrice vino corriendo y dijo – ahora si explícame que fue todo esto? No entiendo nada!, e conté todo ansiosa, eran ya la 1:00 am, teníamos sueño, yo solo pensaba en sonreír y soñar con él, con mi protector, miraba el techo, el suelo, la puerta, la ventana, la gárgola, la cama de Patrice pero no me lograba dormir, pues superar que estuve tan cerca de él no era exactamente algo que te dejara dormir, eran ya las 3:00 am y me dirigí al refrigerador tome una botellita de agua fría y somníferos, camine lentamente a mi cama y al rosar mi almohada caí en sueño, cerré los ojos preparándome para un día nuevo lleno de emociones.
Para mí era increíble como alguien podría despertar en ti tanta alegría, estaba muy feliz yo solo veía los rayos producidos por la luna colándose por la pequeña ventana dando un roció brillante a la gárgola que nuca dejaba de mirarme, pensaba en todo lo que había sucedido desde esa noche en que conocí a Lucas a <<Mi Lucas>>, una noche dedicada a el “Día Nacional De Lucas” dije en mis adentros…
Al día siguiente a Patrice y a mí nos tocaba en clase diferente a mí me tocaba donde la odiada Bethany que era profesora y Coordinadora Académica, era sofisticada, soberbia, gruñona y llevaba siempre un olor que la describía Lavanda, que en vez de dar clase se dedicaba a hacer más bien un cuestionario si alguien la contradecía… me senté en una esquina y a mi lado había una chica normal que no parecía el prototipo de Eternidad y a mi otro lado un chico supremamente guapo, el exacto ejemplo de perfección, baja estatura realmente sensual, cabello castaño realmente oscuro suave y brillante, cuerpo escultural que yo solo me había imaginado en las pelis de acción, excelentemente uniformado, y la risa de alguien de la tele, empezamos la clase sobre un libro de vampiros, la verdad nuca había tratado ese tema y no me sentía capaz de desafiar a la profesora, la compañera de al lado me dijo – hola, me llamo Rachel y tú? Parece que no conoces el tema – la verdad no! Pero no me atrevería a cuestionar a la profesora – jaja pues mira esto! ¿Vampiros? – oí que Rachel murmuro
- ¿tiene algún problema con el libro, señorita Vargas? – le espeto la señora Bethany, clavando su brillante mirada de ave rapaz en Rachel, quien daba la impresión de ser muy audaz para poder desafiar la palabra de la señora Bethany.
- No Señora
- Pues no parece. Por favor, señora Rachel, ilumínenos
La señora Bethany se cruzó de brazos, encantada de conducir la situación. Tenía las uñas gruesas y extrañamente surcadas; el modo de entretenimiento de la señora Bethany era elegir alguien a quien torturar, por lo general para deleite de los alumnos por cuyas poderosas familias sentía una obvia predilección. Lo más sensato habría sido guardar silencio y dejar que ese día fuera la cabeza de turco de la señora Bethany, pero no pude resistirme.
- ¿tiene algún problema con el libro, señorita Vargas? – le espeto la señora Bethany, clavando su brillante mirada de ave rapaz en Rachel, quien daba la impresión de ser muy audaz para poder desafiar la palabra de la señora Bethany.
- No Señora
- Pues no parece. Por favor, señora Rachel, ilumínenos
La señora Bethany se cruzó de brazos, encantada de conducir la situación. Tenía las uñas gruesas y extrañamente surcadas; el modo de entretenimiento de la señora Bethany era elegir alguien a quien torturar, por lo general para deleite de los alumnos por cuyas poderosas familias sentía una obvia predilección. Lo más sensato habría sido guardar silencio y dejar que ese día fuera la cabeza de turco de la señora Bethany, pero no pude resistirme.
Levante la mano, tímidamente. La señora Bethany apenas me miro.
- ¿Si señorita Oliver?
- Con todo, Drácula no es un libro muy bueno, ¿no? – todos me miraron desconcertados, sorprendidos de que alguien además de Rachel se hubiera atrevido a contradecir a la señora Bethany
- Ya veo que alguien desaprueba el estilo epistolar que tantos autores distinguidos emplearon durante los siglos XVIII y XIX
- No desapruebo simplemente opino, para eso es la clase no?
Las risitas resonaron en el aula y el chico guapo que estaba a mi lado me miro con una mirada traviesa e inocente a la vez; me entrego un papelito que decía : - Hola me llamo Thony, me pareció muy audaz y atrevido desafiar a la señorita Bethany, pero te apoyo no eres tú la única que desaprueba algo que no tenga que ver con ella espero que nos conozcamos mejor, realmente te vi y no pensé nada sobre ti ni bueno ni malo pero ahora eh cambiado de opinión que te parece si me cuentas algo más sobre ti?
Esa notica me dejo desconcertada, un chico tan guapisisisisismo se iba a fijar en alguien como yo? , Alguien sin gracia, sin aliño, sin nada?, solo se me ocurrió reírme, intimidada logre contestarle: -Hola Thony me llamo Danna Oliver, eh pues lo de la miss simplemente estoy acostumbrada a opinar lo que pienso del tema eso es todo! Y si me gustaría conocerte mejor, me alegra saber que un chico como tu piensa lo mismo que yo…
Al salir del aula con mis libros, sentí que alguien me toco la espalda y era el Anthony, nos vinimos hablando por todo el pasillo hasta llegar a Biblioteca, solo estábamos leyendo y ninguna palabra se cruzó entre nosotros, solo nos mirábamos disimulados, yo no podía evitar examinar su belleza, se necesitaría ser de piedra para no deleitarse un rato!
Al rincón estaba Mi Lucas pero solo me miraba con una mirada neutra, fría tan extraña que parecía hipnotizarte, miraba a Thony como con rabia, celos, egoísmo la verdad no lo sé pero yo seguí concentrada en mi libro.
Al sonar la campana para ir al dormitorio Courtney se acercó despampanante gritando pero con un tono suave de voz -¡Thony!, el me miro con desespero como con pereza como diciendo ayúdame!, solo conseguí reírme, Courtney me fulmino con la mirada mientras rosaba lento sus manos sobre el pecho de Thony mientras le coqueteaba con su mirada picara y traviesa; solo le dijo : - eh, estas ocupado?
- si, es que acaso no ves que estoy hablando con Dana?
- ah, pero no debe ser nada importante o si Danna?
- no tranquila llévatelo si quieres
- vez mi Tony no es nada que valga la pena, ven conmigo!
- si, es que acaso no ves que estoy hablando con Dana?
- ah, pero no debe ser nada importante o si Danna?
- no tranquila llévatelo si quieres
- vez mi Tony no es nada que valga la pena, ven conmigo!
Mientras se alejaban el solo me miraba con desesperación y como si realmente anhelara estar a mi lado en vez de Courtney solo levante la mano y le dije adiós.
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