Nuestro unico testigo la luna, no habra nadie a nuestro alrededor, y si lo hay no lo notaremos, solo pensaremos en una cosa, ¡Amarnos!
La luna nos mirara con envidia, pero caera rendida ante nosotros y acabara cubriendonos con su manto.
Llegara un momento en qe me tocaras y descubriras mi gran secreto, desplegare mis alas qe tenia escondidas, te dire:
-No te asustes, soy un angel, tu angel, al qe manadron a cuidarte como una amiga y acabo enamorandose de ti, desde entonces no puedo volar, pero se que esta noche conseguiras qe vuelva a sentir la misma sensacion qe sentia cuando surcaba el cielo buscandote entre la gente.
Esa noche me haras volar y entonces mis alas seran tambien las tuyas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario